(Felón: desleal, falso, traidor, pérfido, bellaco, engañoso, indigno, infame, perverso.)
Escuchar a Danilo Astori calificar a Maduro como “un desagradecido” causa asombro, perplejidad e indignación. Su actitud es un acto de felonía.
Según él “Uruguay ha actuado con mucha tolerancia con Venezuela.” Consultado si el gobierno de Maduro estaba siendo desagradecido, Astori contestó: «sin ninguna duda».
¡Danilo Astori perdió la memoria o perdió la vergüenza!
Recordemos algunos gestos del país caribeño al que nuestro Ministro de Economía califica como desagradecido:
En junio de 2006 el Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) de Venezuela nos dio una mano enorme cuando compró la fundida cooperativa de ahorro uruguaya COFAC inyectándole más de 10 millones de dólares, salvando los depósitos de más de cien mil ahorristas y el empleo de unos 600 trabajadores.
En marzo de 2011, Venezuela donó 17 millones de dólares para la refacción del Hospital de Clínicas de Montevideo, y para la remodelación de un hospital oncológico destinó otros 3 millones más. No fueron préstamos, fueron donaciones.
Para favorecernos, el Gobierno Bolivariano decidió desgravar de aranceles a un total de 214 productos uruguayos del sector agropecuario y ganadero. Luego, a fin de que fuera posible la aventura de ALUR, Venezuela adquirió el 25% del paquete accionario de este emprendimiento uruguayo que procesa la caña de azúcar para elaboración de combustible. Además Venezuela destinó 156 millones de dólares para comprar 12.000 viviendas prefabricadas a nuestro país.
En fin, Venezuela ha sido generosa con Uruguay, hasta en detalles como donar implementos deportivos y material didáctico para nuestras escuelas públicas, haciéndolo como práctica habitual y simple gesto solidario. Pocos países en los últimos tiempos, han sido tan considerados y atentos con Uruguay, como Venezuela.
Astori no debería ser tan infame con quien no solo ha sido atento y considerado, sino que lo sacó varias veces de los pelos en medio de la corriente. Es muy bajo de su parte pegarle a un amigo que le tendió su mano cuando más lo necesitaba.
Solo un auténtico felón hace algo así.

