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sábado 10 de octubre, 2026

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Trabajo

Barretto destacó el diálogo social y el aporte académico para reducir el tiempo de trabajo

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El subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, Hugo Barretto Ghione, subrayó el papel del diálogo social y del conocimiento académico para avanzar en la discusión sobre la reducción del tiempo de trabajo. Lo hizo durante el conversatorio “La perspectiva territorial del Litoral Norte”, organizado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y la sede Salto del Centro Universitario Regional (CENUR) Litoral Norte de la Universidad de la República, que reunió a especialistas para analizar los antecedentes, las implicancias y los desafíos de este proceso. La actividad fue moderada por la abogada y negociadora de la DINATRA, Marisa Arizeta.

Barretto explicó que la iniciativa impulsada por el MTSS se apoya en dos pilares: la negociación tripartita entre trabajadores, empleadores y el Ministerio, orientada a construir acuerdos básicos, y la participación del ámbito académico mediante investigaciones y conocimientos específicos que contribuyan a la elaboración de políticas públicas. Señaló que el objetivo es construir, a partir de la deliberación y el diálogo social, un procedimiento para avanzar hacia la reducción del tiempo de trabajo.

El subsecretario sostuvo que los cambios tecnológicos, sociales y productivos plantean la necesidad de revisar la organización del tiempo laboral. Aclaró, sin embargo, que el proceso no se plantea de un día para otro, sino de forma gradual, contemplando las particularidades de los distintos sectores productivos y con margen para la flexibilidad. En ese sentido, precisó que la reducción del tiempo de trabajo es un concepto más amplio que la reducción de la jornada, ya que permite considerar distintas formas de organizar y distribuir las horas laborales.

Asimismo, Barretto señaló que esta instancia constituye el inicio de un proceso de intercambio que prevé incorporar progresivamente a otras universidades públicas y privadas. El propósito es sumar conocimientos y saberes específicos a la deliberación tripartita, para contribuir a la búsqueda de soluciones orientadas al bien común.

Durante el conversatorio, el director de la sede Salto del CENUR Litoral Norte, Juan Romero, presentó un análisis sobre el impacto sectorial y productivo del tiempo de trabajo, con especial énfasis en la actividad agraria. A partir de una investigación comparativa de Uruguay, Chile, Brasil y México, examinó la evolución de las horas trabajadas entre 2010 y 2023: en ese período, el promedio semanal descendió de 45 a 41 horas en Uruguay, de 46 a 42 en Chile, de 42 a 40 en Brasil y de 48 a 45 en México. También analizó la incidencia de los avances tecnológicos y advirtió sobre las desigualdades entre trabajadores permanentes y temporales, así como sobre la distribución de los beneficios de la innovación.

Por su parte, Walter Duarte realizó un recorrido histórico por la limitación de la jornada laboral en Uruguay, desde los debates previos a la Ley de ocho horas de 1915 hasta las discusiones actuales. Señaló que argumentos vinculados con la competitividad y los costos de producción siguen presentes en el debate. También planteó que la reducción del tiempo de trabajo debe considerar mecanismos que permitan mantener los ingresos de los trabajadores y atender las particularidades de las distintas actividades.

El abogado laboralista Carlos Casalás abordó las posibles consecuencias de la reducción del tiempo de trabajo sobre otros institutos del derecho laboral, tomando como referencia la industria de la construcción. Repasó la evolución de la jornada en el sector y los cambios previstos en la negociación colectiva de 2026, y señaló la necesidad de analizar los efectos de una eventual reducción en aspectos como la licencia, la antigüedad computable y las indemnizaciones por despido, especialmente en el caso de los trabajadores remunerados por jornal.

A su vez, el especialista César Signorelli analizó las herramientas jurídicas y económicas para avanzar hacia una reducción sostenible del tiempo de trabajo. Planteó la necesidad de considerar conjuntamente la productividad, los salarios y la organización de las empresas, así como las diferencias entre sectores y tamaños de empresa. También advirtió que reducir las horas no garantiza por sí solo una mejora de las condiciones laborales: si se exige la misma producción en menos tiempo sin modificar la organización del trabajo, puede aumentar la intensidad de las tareas y neutralizar parte de los beneficios esperados.

Fuente: MTSS.