Fiscal ordena allanar la casa de la hija de la mujer asesinada en San José

Mientras familiares y amigos despedían a Nelda Ivonne González -la comerciante asesinada en San José ayer- en el cementerio de Playa Pascual, un grupo de policías allanaba la casa donde vive su hija con su novio.

La orden de allanamiento fue solicitada por la Policía a la fiscal Nidia Morosini. A su vez la fiscal lo pidió a la Justicia quien hizo lugar al planteo.

El allanamiento comenzó a la misma hora que tenía lugar el sepelio de González. La hija permaneció en el lugar durante el tiempo en que los efectivos entraban a la casa donde vive con su pareja.

Las huellas del hombre fueron encontradas en el comercio propiedad de la mujer asesinada, pero esto se debe a que trabaja en el lugar.

“Nos dicen que encontraron huellas de mi novio en la vitrina de la carnicería. Mi novio trabaja allí como carnicero y fue él mismo que levantó a mi madre muerta cuando se la llevaron al sanatorio”, dijo a los periodistas este miércoles Camila, hija de la comerciante.

El allanamiento se realizó “sin explicación alguna, fue mandado por la Fiscalía de Libertad”, aseguró la joven. Además tenían una “orden de allanamiento y detención de mi novio. Obviamente no van a detener a mi novio, se retractó todo”, agregó.


Por su parte, Ana Buffa, fiscal adscripta del caso, informó a El País que en el correr de la jornada se realizaron cuatro allanamientos en el marco de la investigación en diferentes lugares. “Todo en base a elementos e indicios aportados de la investigación. Información que ha sido aportada a Fiscalía por la Policía Científica”, agregó.

“Los allanamientos fueron todos correctos”, indicó la fiscal y agregó que ninguno “fue un error”.

Sin embargo explicó que “la Fiscalía desconocía al momento de solicitar la orden de allanamiento” que la persona que “se estaba indagando tenía un vínculo laboral con la fallecida y además una relación de pareja con la hija”, aseguró.

Al momento por el caso no hay personas detenidas, indicó Buffa.

González tenía 52 años de edad y ayer martes la asesinaron cuando ingresaron al comercio del que era dueña. Cerca de la hora 9:30 llegaron tres delincuentes en moto a su supermercado donde también funciona un local de Red Pagos. Había decenas de personas en la cola porque se estaban pagando las pensiones y planes sociales.

Dos empleados escaparon del sector de cajas y avisaron a su jefa lo que estaba pasando. La mujer tomó un arma de fuego y se enfrentó a los delincuentes. Uno de ellos apareció por detrás y la tiró al suelo. Los otros dos le dispararon mientras estaba caída.

Recibió siete tiros en distintas partes del cuerpo, dos fueron en el tórax, otros dos en el abdomen, dos en las manos y un último disparo en el antebrazo izquierdo, según informó el portal San José Ahora.

ElPais